Denuncia San Bartolomé de los Llanos la presencia de grupo armado

La Organización Campesina Alianza de Comuneros Indígenas Tsotsiles Totikes San Bartolomé de los Llanos de Venustiano Carranza, denunciaron la presencia de un grupo armado liderado por Manuel de Jesús Vázquez Jiménez, Domingo Vázquez, José del Carmen Martínez, Mario Rodrigo Arizmendi González, Marcelo Vázquez, Mario Hidalgo Hernández y Marco Antonio Martínez Noriega.

En un comunicado enviado a los medios de comunicación, a defensores de derechos humanos, a las comunidades de Venustiano Carranza y a los tres niveles de gobierno, denunció que el pasado sábado 9 de octubre golpearon a uno de sus compañeros militantes, José Antonio “N”, cuando este se encontraba dentro de su trabajo, quien logró fugarse de sus captores.

Refieren en el escrito que estas personas practican la misma forma de operación de la Organización Campesina Emiliano Zapata Casa del Pueblo, que el 25 de abril pasado secuestró a dos militantes que se encontraban en sus parcelas, acto que no se trata de una retención, sino de un secuestro o privación ilegal de la libertad.

Exponen que a partir de esa fecha se ha originado una serie de agresiones, entre ellas las cometidas el 4 de mayo y el 12 de junio en el poblado Nuevo San Bartolomé de los Llanos, donde fueron asesinados dos militantes de San Bartolomé de los Llanos, entre ellos, un joven estudiante.

Según la organización Alianza San Bartolomé de los Llanos, la Organización Campesina Emiliano Zapata Casa del Pueblo pretende echar abajo los acuerdos alcanzado con el gobierno del estado, aunque la aspiración es la solución definitiva del conflicto agrario que lleva más de 50 años, donde seguimos convocando al pacto de civilidad.

Lamentablemente, expone, la Organización Campesina Emiliano Zapata Casa del Pueblo no ha accedido a firmar, ello debido a que pretende seguir cometiendo actos violentos, lo que reprobamos y pedimos un alto, no es posible que siga actuando con impunidad, la exigencia es alto a los secuestros, a los asesinatos y sí al respeto a los derechos agrarios, ni una gota más de sangre.