SE REQUIEREN POLÍTICAS EFICACES DE DESARROLLO SOCIAL PARA AVANZAR EN DEMOCRACIA: OSWALDO CHACÓN ROJAS

Durante la presentación virtual del informe del Índice de Desarrollo Democrático de México (IDD-Mex): “10 Años, Evaluación y Retos de la Democracia” Región Sureste, el consejero presidente del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), Oswaldo Chacón Rojas, participó con una ponencia en la que hizo un radiografía del sitio en el que se encuentra nuestra entidad en materia de democracia y las acciones que este Instituto ha llevado a cabo para fortalecer la cultura democrática chiapaneca. Esta presentación regional estuvo a cargo de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Chiapas.

El IDD-Mex se realiza con el compromiso y esfuerzo de organizaciones públicas y privadas del país y el aporte técnico de Polilat, una consultoría política especializada en Latinoamérica. Es un trabajo conjunto del Instituto Nacional Electoral (INE), la Fundación Konrad Adenauer México, el Centro de Estudios Políticos y Sociales y la Confederación Unión Social de Empresarios de México (USEM).

Durante su disertación, Oswaldo Chacón Rojas, señaló que las Alianzas con los grupos empresariales y con instituciones académicas, constituyen un aspecto muy importante en la labor que realiza el IEPC; afirmó que no hay manera de separar la economía de la política porque para que haya desarrollo económico, tienen que haber condiciones de estabilidad política y gobernabilidad, y para eso sirven las elecciones.

Explicó que los avances de la democracia electoral en los últimos treinta años son innegables, y la realidad en Chiapas hoy, es que ha habido alternancia en el 99% de los municipios. Sin embargo, dijo que, a pesar de los avances procedimentales, Chiapas sigue estando junto a Oaxaca, Michoacán, Veracruz y Guerrero en el bloque con nivel de mínimo desarrollo democrático.

Chacón Rojas aseveró que se requiere promover políticas de desarrollo social, como precondición de una ciudadanía activa, participativa y exigente de sus derechos, pues el paternalismo, el clientelismo y la pobreza no abonan a la democracia. La gran deuda histórica chiapaneca es la injusta distribución del ingreso que no solo genera pobreza y desigualdad, sino que también debilita y vulnera la vida democrática.