Brecha digital eterniza desigualdades y afecta al ejercicio de derechos en Chiapas

El informe “Brecha digital, desigualdad y desinformación: La situación de Oaxaca y Chiapas”, que tiene como principal objetivo visibilizar el impacto de la brecha digital en los derechos humanos, ejercidos a través y con el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), asegura que se observa que las entidades situadas en la región sureste se ven mayor afectadas por esta condición.

La investigación explora las dimensiones materiales, jurídicas, económicas y sociales que son determinantes para comprender las causas y efectos de la brecha digital, siendo Chiapas y Oaxaca el foco de atención.

El informe menciona que, para estos dos estados la infraestructura necesaria para la conectividad sigue siendo débil, a pesar de lo publicado en las políticas de gobierno, se perciben pocos avances significativos. Hay poca disponibilidad de acceso a internet de buena calidad, y donde existe el costo del servicio y de los dispositivos resulta inalcanzable para la mayoría de la población de ambos estados, a esto se suman otras barreras pues las TIC se desarrollan en idiomas que no corresponden a las comunidades, además las condiciones sociales desfavorables dificultan el acceso a las mismas, en especial para las mujeres.

Al mismo tiempo, se asocia a la tecnología con ciertas etapas de la vida, provocando la marginación de poblaciones que no son consideradas como “productivas o actualizadas”, esto provoca que la brecha digital persista en los términos lingüísticos, de género y edad.

La infraestructura es una condición primordial para el ejercicio del derecho al acceso a internet. En tal sentido, una de las características que definen esta base para las comunicaciones y la conectividad en Oaxaca y Chiapas es que suele concentrarse en las zonas urbanas.

El balance general de las cifras oficiales establece que, en México existen 531 cabeceras municipales que se encuentran fuera de las zonas de cobertura de redes de telecomunicaciones fijas y móviles de banda ancha. Donde, Oaxaca y Chiapas acumulan el mayor número de estas localidades sin acceso a conectividad.

Según el último diagnóstico de banda ancha fija y móvil realizado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) en 2018, Chiapas, de 118 municipios: 48 carecían de acceso de banda ancha fija y en 88 no había presencia de elementos de red de fibra óptica. Tan solo en 16, se empleaban tecnologías de accesos basados en cable coaxial y/o la fibra óptica.

Las cifras expusieron que, un alto porcentaje de los accesos a internet se registran en zonas urbanas y de menor densidad de población indígena. Para el caso de Chiapas, los municipios de Tuxtla Gutiérrez, Berriozábal, San Cristóbal de Las Casas, Tapachula y Comitán de Domínguez en Chiapas.

El informe enfatiza que, en términos económicos, el acceso y uso a dispositivos básicos para la conexión representa una primera barrera que alimenta la brecha digital en Oaxaca y Chiapas. En ambos casos, la cantidad de personas usuarias no llega ni siquiera al 50% de la población.

Por otro lado, para quienes sí disponen de un dispositivo y a conexión de internet los usos suelen ser variados. Sostienen en datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2018, en Chiapas, el 29.4% utiliza internet para conectarse a redes, 27.2% para capacitación y/o educación y 28.1% para la búsqueda de contenidos audiovisuales.

Según datos publicados en el sitio web Statista.com, las principales redes sociales utilizadas en México son: Facebook (97%), WhatsApp (95%), Instagram (73%), YouTube (67%) y Twitter (57%).

Ese mismo sitio señala que durante el periodo de pandemia el uso de estas redes aumentó de manera considerable. Por ejemplo, el promedio de minutos diarios utilizados en Facebook pasó de 79 a 114, YouTube pasó de 57 minutos diarios a 78 y WhatsApp de 50 a 69.