SE LE LLAMÓ EL TUCAZO, UN GOL QUE CUMPLE 30 AÑOS DE HISTORIA PURA

 

Si algo tenía Ricardo Tuca Ferretti era una confianza excesiva en su pierna derecha, ésa que afilaba como un arma día a día.

Los que recibieron alguna vez un pelotazo de él o vieron que anotaba de tiro libre, bautizaron sus disparos como Tucazos, algo que se fue haciendo común en las sobremesas de futbol hasta llegar a ser el agua de bautizo de un gol histórico para los Pumas.

Hoy se cumplen 30 años del Tucazo en la final de la temporada 1990-91 ante el América y esa jugada la recrea el ahora técnico de Bravos.

En el análisis, el portero Adrián Chávez se ha escudado en que fue un error suyo, sin embargo, el disparo se convirtió en una leyenda entre la afición de los Pumas.

Era una realidad que Chávez, a esa hora de la tarde, en ese sábado de 1991, no veía la pelota y decidió dar un paso a la derecha, centímetros quiméricos que serían vitales para el desenlace.

Tuca había anunciado su retiro un año antes, aunque Miguel Mejía Barón le veía cuerda todavía así que lo puso en la cancha con una generación incomparable de futbolistas, “mi gol es importante, pero para mí vale más lo que hizo el equipo en conjunto que lo que pude hacer yo en lo individual”, recuerda Tuca, quien en su desesperación le decía a Brizio, “acábalo ya por el bien del futbol mexicano”.