Saltar al contenido

Satélites de ESA captan imágenes del calor extremo en Europa

Las altas temperaturas y la serie de máximos históricos que se han alcanzado en Europa occidental han sido los signos visibles de las olas de calor que se han producido en las últimas semanas, y que también se ha observado desde el espacio, a través del satélite Copernicus Sentinel-3. La Estación Espacial Internacional (ESA) ha obtenido imágenes de la superficie terrestre en el sur de Francia, España y norte de África, donde en algunos puntos se han llegado a alcanzar los 55ºC en la superficie del suelo, como ocurrió en la mañana del 17 de julio. 

La temperatura de la superficie terrestre representa lo caliente que se siente el suelo al tacto, y es distinta a la temperatura del aire, incluida en los pronósticos meteorológicos diarios, que representa lo caliente que está el aire sobre el suelo, tal como aclaran desde la ESA. Sin embargo, matiza, estos datos se obtuvieron durante la mañana del día 17 de julio, por lo que la temperatura aumentaría según avanzaba la jornada. En la imagen de la temperatura de la superficie del suelo difundida por la ESA también se identifican los incendios forestales de la región de Gironda, al sur de Francia. En otra imagen se muestran los incendios que asolan la zona del municipio de Guillos (Francia) y, en una segunda, la superficie de la zona destruida por el fuego a poca distancia al oeste, cerca de la localidad de Cazaux (Francia). Las animaciones se basan en datos de la misión Sentinel-2 de Copernicus y se han creado con imágenes obtenidas el 12 de julio, antes de que comenzaran los incendios, y el 17 de julio, cuando ya estaban activos. “La diferencia se puede apreciar fácilmente”, afirma la ESA. El organismo advierte de que, al tiempo que siguen activas las alertas por altas temperaturas, también hay otras por sequía en casi la mitad de la Unión Europea, lo que supone un riesgo aún más prolongado para el abastecimiento de agua y la producción agrícola de alimentos. En este sentido, alertan de que conforme aumenten los efectos del cambio climático, también lo hará este tipo de fenómenos meteorológicos extremos.